jueves, 8 de diciembre de 2016

¿Cuál es el aprendizaje que requieren los jóvenes profesionales para hacer frente al actual mundo laboral?

La formación académica de un joven para llegar a la meta de ser un profesional, pasa en la actualidad por un proceso de enseñanza curricular basada en objetivos de aprendizaje repetitivos que consolidan conocimientos doctrinarios, conceptuales fríos y monótonos.  



Los profesionales del mundo actual no solo necesitan absorber conocimientos dentro de un proceso de aprendizaje de adquisición de conocimientos; sino que requieren urgentemente adquirir competencias para enfrentarse al mundo real y con diferentes necesidades laborales, el sentido de creatividad, iniciativa, liderazgo también se aprenden y se incentivan, orientar la enseñanza y el aprendizaje hacia lograr competencias en los recién egresados, sin embargo estas competencias recientemente vienen siendo implementadas en el diseño curricular de algunas universidades pero no son atendidas de modo pertinente, como es sabido siempre hay resistencia al cambio más aún, no son entendidas por los dinosaurios de la antigua enseñanza; entonces  el norte que deben buscar las universidades y centros de formación profesional es buscar que el perfil del egresado sea el adquirir competencias para el trabajo y la vida misma en la praxis; vale preguntar si todas estas demandas vienen siendo atendidas en el actual diseño curricular por competencias; en países con altos estándares en educación y profesionalización como Japón, Finlandia, China, Singapur, Canadá entre otros países vienen implementando esta nueva enseñanza por competencias desde la educación primaria y secundaria; la revolución pedagógica y educativa todavía está en un estado embrionario en nuestro país, es imperativo seguir impulsando el andar en este camino hacia las competencias identificando cuales son necesarias ante las demandas laborales actuales; los reclutadores y empleadores recientemente vienen mostrando su preocupación en las dificultades que presentan los profesionales recién egresados como son : las relacionadas con el desarrollo y manejo adecuado de la inteligencia emocional; la acertada toma de decisiones  incapacidad para integrarse al grupo de trabajo, situarse y alinearse con las políticas de la empresa; la falta de pro actividad y de orientación a la acción; el escaso compromiso y el poco sentido del proceso, falta de creatividad e iniciativa, también reclamaron como deficitarias las capacidades analíticas y de solución de problemas; así como, el cuidado en el detalle y las habilidades comunicativas; finalmente, reconocieron carencias en el dominio del idioma inglés y del programa Excel en un nivel por lo menos intermedio.

APUNTES DE LUIS CAZTRO GONZALEZ.

martes, 6 de septiembre de 2016

APUNTES DE LA FUNCION DE INTELIGENCIA

Este análisis desarrolla temas relacionados entre la función de inteligencia y la toma de decisiones en sus diferentes niveles.
En los últimos años en diferentes países de Latino américa y en especial en el Perú se ha cuestionado a la función que realiza la actividad de inteligencia en apoyo de la toma de decisiones, se viene idealizando la existencia de limites casi cual murallas chinas y limites físicos entre los diferentes niveles de la función y tareas que realiza la inteligencia, si bien por su naturaleza la inteligencia nace de la abrumadora recolección de las diferentes informaciones con las muy diversas metodologías y procedimientos que implica  la producción de la inteligencia misma y teniendo como consumidor del producto final diferentes actores con poder de decisión, estos productos y las informaciones interactúan entre las diversas agencias y dependencias para la producción de inteligencia para que sea de mayor calidad y con el mínimo grado de incertidumbre al menos debería ser así, (digo esto por ciertas excepciones producto del falso celo profesional entre algunas agencias que no comparten las informaciones de interés) recayendo estas tareas en el trabajo que  realizan los analistas  que ven las piezas de cual piezas de rompecabezas para al final poder observar la figura de la prospectiva y diversos escenarios sobre amenazas y  casos de interés, los procedimientos como la doctrina de la misma inteligencia varia, se reconstruye, se perfecciona y se transforma con el avance de las nuevas tecnologías, comportamientos sociales y de cómo se mueve el mundo; debemos entender que los servicios de inteligencia son organismos de la administración pública que realizan también una gestión publica al servicio  en beneficio del estado y de la nación, pues la función de inteligencia sirve a la toma de las decisiones de quienes lideran los organismos del estado en los diferentes niveles de poder, en este contexto la función de inteligencia realizan cuatro (04) funciones (Lowenthal 2012).

  1. Evitar las sorpresas estratégicas y en lo posible las tácticas. (esto implica obtener, procesar información y proyectar la evolución de los actores, acontecimientos y tendencias que supongan riesgos y amenazas a la seguridad debiendo diferenciarse entres sorpresas tácticas y estratégicas, hay tendencias o escenarios que pueden detectarse “ver la figura del rompecabezas en un primer plano” y otros no  por diversas variables, pero entiéndase que estas sorpresas tácticas se convierten en estratégicas por cómo se configuren y el impacto coyuntural que traen consigo.
 2.Proporcionar asesoramiento experto permanente. (En nuestro país no hay una experticia o una cultura de capacitación para el hombre de inteligencia es más se quiso desterrar la inteligencia misma dentro de las FFAA, la formación de un hombre y gestor de los servicios de inteligencia  requiere un sostenimiento en el tiempo dentro de la actividad misma de la inteligencia que le da la experiencia en contraposición de los altos responsables políticos que tienen un tránsito fugaz. Además, muchos de esos altos cargos poseen un historial limitado o inexistente en cuestiones de seguridad nacional, por lo que los servicios y unidades de inteligencia junto con el capital humano de los órganos de inteligencia suponen una valiosa fuente de conocimientos y experiencia.
  3. Asesorar al proceso político. Relacionado con la función anterior, en su quehacer diario el gobierno necesita inteligencia estratégica y actual que contextualice las situaciones, ofrezca perspectiva, complemente la información de los medios de comunicación y fuentes abiertas, ofrezca valoraciones, y la base de esto la proporciona los niveles básicos de inteligencia y donde se inicia la recopilación de las informaciones.
 4.Mantener el secreto de la inteligencia, necesidades y métodos. Otra de las funciones clave de los servicios es la Contrainteligencia. Es decir, la protección de la inteligencia en su triple acepción de institución, proceso y resultado (debe potenciarse la función de contrainteligencia como una pieza fundamental dentro de la arquitectura de la inteligencia)

La inteligencia tiene un producto y diversos consumidores, este producto resultante tiene como “Fin” reducir la incertidumbre para la toma de decisiones, disminuir o reducir no despejar por completo la incertidumbre es una falacia desterrarla por completo, pues la incertidumbre existirá siempre; esto se ha querido mejorar cambiando y mejorando los procesos y técnicas en el procesamiento de las informaciones ya que en el proceso de análisis de las informaciones al existir ciertos vacíos en nuestra actual doctrina se ha corregido esto reiniciando el ciclo al volver a reorientar el esfuerzo de búsqueda de las informaciones para permitir realizar un adecuado análisis, pero como dije líneas arriba por muy eficaz que sea un servicio de inteligencia no puede despejar por completo la incertidumbre que envuelve ese tipo de cuestiones, según Lowenthal (2012), la verdad no puede ser el estándar de calidad de la inteligencia. En su acepción más absoluta, la verdad resulta muchas veces inalcanzable. Ante el desafío que suponen la complejidad, la información incompleta o las intenciones futuras, lo máximo que puede ofrecer una organización de inteligencia son análisis que inspiren confianza por la honestidad, rigor y profesionalismo con que han sido elaborados.


Otro aspecto a destacar es la relación entre inteligencia y toma de decisiones, en especial cuando los consumidores de la inteligencia son responsables políticos, lo que se espera del profesional de inteligencia es que explique a los decisores políticos qué ha sucedido, qué está ocurriendo en el momento presente y por qué, y cuáles son los probables escenarios futuros; acercándose la proyección que estima la inteligencia esta se convierte en un multiplicador de fuerza que contribuye a que las políticas sean también inteligentes. Pero aunque la inteligencia como resultado pueda convertirse en parte integrante y destacada de la decisión, como es presentada en un formato ya establecido (apreciación, nota de inteligencia, exposición  y/o resumen ejecutivo) es solo asesoramiento distinto en su naturaleza de la decisión política.

Si ante un asunto complejo la organización de inteligencia se inclinara abiertamente por una determinada forma de acción, correría el riesgo de comprometer la credibilidad de sus análisis, se podría sospechar que sus valoraciones privilegian aspectos acordes con la estrategia propuesta y que relegan aquellos que la contradicen; de este modo existe una diferencia notable entre las organizaciones de inteligencia y la mayoría de los organismos públicos. Éstas crean y gestionan conocimiento, y hacen uso de él cuando actúan sobre la población objeto de sus políticas públicas a nadie le sorprende que sea así en los organismos públicos de la administración del estado; sin embargo, en la inmensa mayoría de los casos las organizaciones de inteligencia no pueden utilizar su propia inteligencia para actuar sin embargo la brindan y ponen a disposición para que el órgano decisor ejecute acciones.; su función en el nivel estratégico se limita a asesorar al decisor político para que este opte por las acciones que estime convenientes, acudiendo para ello a otras ramas de la Administración. Por otra parte, la relación entre inteligencia y toma de decisiones políticas no siempre es fluida a veces los decisores políticos no entienden la contribución de los servicios de inteligencia a la toma de decisiones. En otras ocasiones, demandan y se muestran receptivos a la inteligencia actual pero relegan la estratégica o los decisores tienen puntos de vista muy definidos y una agenda política ya fijada, lo que disminuye el interés por los análisis que los contradigan (Petersen, 2011).
En este sentido, Odah Leslau (2010) propone un modelo para clasificar la influencia de la
Inteligencia sobre los decisores en función de tres variables:
1.    Actitud de los decisores políticos,
2.    Actitud de quienes elaboran y presentan la inteligencia, y
3. Prestigio de la organización de inteligencia dentro del aparato del Estado. A partir de ellas Leslau prevé las distintas posibilidades pasando por una situación intermedia donde los decisores políticos prestan atención a la información bruta obtenida pero anteponen su propio análisis al facilitado por el servicio de inteligencia.
  
Entre las diversas situaciones llama la atención sobre la politización de la inteligencia que se produce cuando entra en crisis la membrana permeable que, según Mark Lowenthal, separa el ámbito de la inteligencia y el de la política. Permeable porque los decisores políticos pueden legítimamente hacer valoraciones sobre el trabajo inteligencia pero, como ya hemos señalado, los analistas no pueden ofrecer recomendaciones de carácter político. De acuerdo con Lowenthal existen varios tipos de politización de la inteligencia:

1.  En primer lugar, cuando los analistas alteran consciente mente la inteligencia para respaldar determinadas políticas.
2.    En otros casos, son los decisores políticos quienes se sirven de ciertos procedimientos para influir a su favor sobre el trabajo de la inteligencia.
3.  En algunos casos la repetición de reacciones negativas a los análisis pueden acabar provocando que los analistas adapten los nuevos análisis con el fin de que sean mejor.
4.    Una última posibilidad, es que los decisores políticos hagan un uso interesado de la inteligencia disponible, escogiendo los análisis acordes con sus ideas y desechando aquellos que las contradicen.

En definitiva la  valoración y reconocimiento de la función de inteligencia en el más alto nivel interactúa con las percepciones de los decisores políticos tergiversando la neutralidad por parte de los analistas y responsables de inteligencia afectados, que se convierten entonces en parte del engranaje político no del estrictamente técnico  de la Administración del Estado. Por tanto, aunque no existe una solución sencilla a la hora de prevenir este problema, los remedios deben ir orientados a mejorar la percepción de los políticos, a hacer más transparentes las disensiones en los resultados de los análisis, a ofrecer garantías a los analistas frente a los prejuicios que se puedan hacer sobre sus productos, y a fortalecer la neutralidad de los gestores y responsables de alto nivel de las organizaciones de inteligencia.


 BIBLIOGRAFIA
 - Lowenthal, Mark M. (2012), Intelligence: From Secrets to Policy, Washington, DC: CQ Press.
Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI)
Esteban, Miguel Ángel y Carvalho, Andrea V. (2012), “La inteligencia y los activos informacionales,
-  González Cussac, José Luis (Coord.), Inteligencia, Valencia: Tirant lo Blanch, pp. 19-26.
Gentry, John A. (2015), “Has the ODNI Improved U.S. Intelligence Analysis?”, International Journal
Hulnick, Arthur S. (2006), “What's wrong with the Intelligence Cycle”, Intelligence and National
Intelligence Analysis, Santa Monica: RAND Corporation.
-  Leslau, Ohad (2010), “The Effect of Intelligence on the Decisionmaking Process”, International
-  Journal of Intelligence and CounterIntelligence, Vol. 23, Issue 3, pp. 426-448.
Losada Maestre, Roberto (2015), “Análisis de riesgos y seguridad colectiva”, Sauca Cano, José
McDowell, Don (2009), Strategic Intelligence. A Handbook for Practitioners, Managers, and Users,
Lanham: Scarecrow Press.
Defense e inteligencia.blogspot.com/ Luis Castro González
Petersen, Martin (2011), “What I Learned in 40 Years of Doing Intelligence Analysis for US Foreign
Policymakers”, Studies in Intelligence, Vol. 55, No 1.



jueves, 4 de agosto de 2016

EVOLUCIÓN DE ESPIONAJE EN LOS CABLES SUBMARINOS

El uso de la Internet y la revolución que esta trajo consigo, hace posible acceder a gran cantidad de información que se encuentra alojada en servidores en diferentes partes del mundo; información que llega de manera casi instantánea utilizando aplicaciones en tiempo real como, por ejemplo, las videoconferencias o las llamadas a través de VoIP.

Pero toda esta magia de la Internet es posible a que el 90% del tráfico de Internet circula a través de cables submarinos que unen los cinco continentes. Los cables submarinos son auténticas autopistas que nos permiten cursar comunicaciones internacionales (tanto de voz como de datos) a gran velocidad e intercambiar grandes volúmenes de información sin apenas retardo (cosa que no ocurre, por ejemplo, con otros medios como pueden los enlaces vía satélite).
Desde mediados de los años 80 hasta nuestros días, se han realizado grandes despliegues (que aún siguen en curso) de cables submarinos de fibra óptica que vale la pena revisar en alguna de las aplicaciones cartográficas disponibles en la red, para darnos cuenta de la magnitud de estas infraestructuras.
Si tenemos en cuenta que un cable submarino puede contener un buen número de pares de fibra óptica y que gracias, por ejemplo, a DWDM es posible enviar más de una señal a través de una misma fibra óptica, el potencial de la infraestructura desplegada es enorme. Cables como el SAM-1 de Telefónica son capaces de ofrecer 2 Tbps y unir Estados Unidos, Puerto Rico, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Guatemala, Ecuador y Colombia, el SEA-ME-WE 4 (South East Asia-Middle East-West Europe 4) cuenta con una capacidad de 1.25 Tbps y une Francia, Italia, Argelia, Túnez, Singapur, Malasia, Tailandia, Bangladesh, India, Sri Lanka, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Egipto en un espectacular trazado de 18.800 kilómetros y el SEA-ME-WE-3, el más largo del mundo con 39.000 kilómetros de trazado parte desde Alemania y “toca” 39 puntos del globo hasta llegar a Japón y a Australia.



Teniendo una idea de cómo funciona esta arquitectura física de internet, desde la década de 1970, EE.UU. ha utilizado la informática para aventajar a sus enemigos con submarinos que hacían escuchas y conexiones no autorizadas al sistema de cables submarinos de la Unión Soviética utilizado para el envío de mensajes del Ejército soviético además de otros países de interés, se trata de una "tradición" que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) sigue practicando actualmente por todo el mundo.
Hoy en día los submarinos estadounidenses llevan instalados una serie de antenas que les permiten interceptar y modificar el tráfico de comunicaciones de redes de Internet a su antojo, sobre todo de aquellas peor protegidas.
Un ejemplo de ello es el submarino nuclear USS Annapolis (SSN 760), un "espía de la nueva guerra cibernética" capaz de sabotear cualquier red gracias a las antenas de sus mástiles y a los sistemas de recolección de datos instalados sobre su torreta. Sin embargo, Washington pretende ir más allá, convirtiendo a sus submarinos en bases para drones subacuáticos que podrían acercarse mucho más a las costas enemigas y, de esa forma, interferir y penetrar en las redes, mientras que el submarino base se mantiene a una distancia segura.

FUENTES:

 http://blogthinkbig.com/, actualidad.rt.com, Snow den, http://www.submarinecablemap.com